RSS

Archivos Mensuales: diciembre 2013

Los números de 2013 en La Gastroteca De Félix

Hasta aquí 2013. Un año en el que se va consolidando el blog gracias a todos los que entráis a leer lo que se me va ocurriendo. Así que muchas gracias a todos. Qué mejor forma de resumir el año, que con ciertas estadísticas que el mismo sistema de WordPress me facilita. Os dejo un resumen y un enlace para verlas completas.

  • He recibido en 2013 cerca de 41.000 visitas.
  • He publicado 115 artículos nuevos.

Los artículos más vistos del año han sido:

Y todas las visitas han llegado de 81 países distintos. La mayoría de España, seguidos por Méjico (gracias Urko y Kety) y Argentina.

En definitiva, un buen año que me sirve para querer dar mucha guerra en 2014. Como decía al principio, muchas gracias a todos los que me animáis directamente. Gracias también a los que no me animáis pero sé que estáis. A los que me leéis de forma anónima. Y también, cómo no, a los que no estáis de acuerdo con lo que escribo 😉 Para todos, un FELIZ 2014 de corazón.

Haz click para ver el reporte completo.

Anuncios
 
2 comentarios

Publicado por en 31 de diciembre de 2013 en Eventos, Gastronomía

 

Etiquetas: , ,

Ideas para un menú en Navidad

Hoy quería escribiros unas líneas con dos intenciones. Por un lado aportar unas ideas para las cenas/comidas que hay estos días, con alguna de las recetas que he ido haciendo este año. Por otro, y sobre todo, desearos unas felices fiestas y que 2014 tengamos mucha salud para seguir compartiendo experiencias gastronómicas.

Mojama sobre escalivada

Mojama sobre escalivada

Entrantes/Ensaladas:

Chupitos de crema de zanahoria con especias

Mojama sobre escalivada

Secreto de cerdo con fruta o  Coca amb tonyina

Ensalada de pato confitado y mango o Ensalada con queso feta

Salmón  y caballa marinada

Salmón y caballa marinada

Pescado:

Salmón y caballa marinados

Carne:

Carrilleras ibéricas con vino Fondillón o Solomillo de cerdo a baja temperatura con salsa de naranja

Mini tarta de manzana

Mini tarta de manzana

Postre:

Mini tarta de manzana

Mazapán de la abuela

¡¡¡Felices fiestas a todos!!!

 
3 comentarios

Publicado por en 22 de diciembre de 2013 en Gastronomía, Recetas

 

Etiquetas: ,

Soles alicantinos en la Guía Repsol 2014

Guías Repsol (imagen de www.directoalpaladar.com)

Guías Repsol (imagen de http://www.directoalpaladar.com)

Me gustan las listas y los rankings, lo tengo que reconocer. Aunque también tengo que decir que no les doy ninguna credibilidad. Creo que es complicado, por no decir imposible, hacer un ranking de restaurante donde aparezcan todos los que deben aparecer. Sobre todo teniendo en cuenta que hay muchos intereses detrás y, además, gustos de todo tipo, desde el tipo de cocina hasta los emplazamientos, partiendo por afinidad o no con los cocineros, gerentes, etc.

Así que, partiendo de esta base, siempre me gusta conocer listas como la Guía Michelín, la lista de los 50 mejores restaurantes del mundo (www.theworld50best.com) o, la que me ocupa hoy, la Guía Repsol. Esta guía es, junto a la difunta (por lo menos hasta las últimas noticias que tengo) Gourmetour, las únicas hechas en España para restaurantes españoles. Y me gusta porque son una gran referencia para empezar (hay 33 restaurantes con 3 Soles, 111 con 2 Soles y 284 con un Sol). Creo que es interesante, siempre que se pueda, darse un homenaje en alguno de estos restaurantes que tenemos tan cerca. Así que os dejo los que tenemos en la provincia de Alicante. Aunque como decía antes e indicaré al final, hay alguna gran ausencia.

Con 3 Soles:

L’Escaleta, en Cocentaina, cuyo chef Kiko Moya está en boca de muchos como uno de los cocineros con más futuro en España. Su presentación, por ejemplo, de los arroces es totalmente rompedora. Imprescindible en la provincia.

Quique Dacosta, de su restaurante en Denia poco que añadir. Quien me conoce sabrá lo que pienso de este cocinero, sin duda uno de los 3 mejores en España. Ahora también se puede disfrutar de su cocina en Valencia con sus establecimientos Vuelve Carolina, Mercatbar y El Poblet (donde Germán Carrizo y Carito Lourenço se acaban de llevar una Estrella Michelín por su trabajo).

Con 2 Soles:

Casa Pepa, en Ondara, una referencia en la zona de cocina típicamente levantina, en un entorno de naranjos y olivos.

La Finca, casi sin dudas, el mejor restaurante de Elche, donde Susi Díaz ofrece un par de menús degustación impresionantes, además de unos arroces espectaculares. Parada obligada si vas a visitar alguno de los Patrimonios de la Humanidad que tiene la ciudad (El Palmeral y el Misteri)

La Sirena, en Petrer tiene su restaurante María Carmen Vélez. Su investigación y desarrollo de una salsa tan “común” como el alioli es digna de mención (más de 40 versiones de la misma).

Nou Manolín, en el centro de Alicante, para muchos, una de las mejores barras de España. Producto fresco enfocada a lo que se conoce como “cocina de mercado” perfectamente ejecutada por César Marquiegui.

Con 1 Sol:

Bon Amb, situado en Jávea, fue una de las agradables sorpresas al llevarse una estrella en la última entrega de la Guía Michelín. Cocina dirigida por Alberto Ferruz, su ascenso desde su inauguración en 2011 ha sido meteórico.

Casa Alfonso, en la Dehesa de Campoamor, Alfonso Egea dirige un pequeño restaurante donde la materia prima y la creatividad son las señas de identidad.

Casa Cantó, en Benissa, una gran relación-calidad precio en cocina típicamente mediterránea y casera.

El Portal, en el centro de Alicante, se encuentra uno de los restaurantes más de moda en Alicante, encabezado por Sergio Sierra. De lo mejor para un tapeo de mucha calidad, con toques creativos y a un precio que, para mí, está bastante ajustado. Muy recomendable.

La Sort, pequeño restaurante en Moraira dirigido por los hermanos Moll. Cocina mediterránea, especialistas en arroces y pescados.

La Taberna del Gourmet, otro de los restaurantes referencia del tapeo alicantino, dirigido por la familia Perramón-San Román, uno más de los inmejorables establecimientos que tienen en el Grupo Gourmet (Monastrell, La Vaquería, Tribeca). Muy buenos menús y una carta espectacular. Imprescindible su pan de cristal.

Monastrell, todo lo dicho antes sirve en este establecimiento, donde María José San Román y su equipo han vuelto a conseguir una estrella Michelín para la capital alicantina.

Paco Gandía, en Pinoso, Josefa Navarro hace su mundialmente famoso arroz con conejo y caracoles, cocinado en sarmientos a llama viva. Espectacular algún video que circula por la red sobre su elaboración.

Peix i Brases, en Dénia, joven restaurante inaugurado en 2008 y dirigido por Tomás Arribas dedicado en gran medida al mar, como no podía ser de otra forma.

Piripi, perteneciente a la misma familia que el Nou Manolín, un histórico en el centro de Alicante asociado a la cocina de muy alta calidad.

Y como decía al principio, me faltan algunos. Y me cuesta hacerme una idea de por qué no están. Hay dos casos que me parecen sangrantes:

En Alicante el restaurante de Dani Frías La Ereta, para mí, el mejor restaurante de la capital en cocina creativa y, además, el mejor situado, con vistas desde el castillo de Santa Bárbara a toda la bahía y al casco antiguo.

En Elche, El Granaíno, la mejor barra de Elche, con poco que envidiar al Nou Manolín, dirigida por Odón Martínez. Una referencia, junto con La Finca, si vas a Elche.

Además, me extraña que no aparezcan aquí otros restaurantes como La Vaquería, a las afueras de Alicante, donde el producto a la brasa se convierte en alta cocina. O en Altea el restaurante Ca Joan, sitio atípico para degustar auténtica carne de buey y una referencia en toda España. Y, por último, una de mis debilidades desde que lo visité, el restaurante de Iván Grau en Moraira, Zensatez, pequeño local donde este joven cocinero demuestra lo que se puede hacer con pocas manos y mucha dedicación y trabajo.

En definitiva, listas y rankings como referencias, pero sin olvidarnos nunca de lo que hay fuera de las mismas. Seguro que a ti se te ocurren muchos más que no he nombrado. Cuéntamelos.

 
Deja un comentario

Publicado por en 18 de diciembre de 2013 en Alicante, Cocineros, Elche, Española, Gastronomía, Restaurantes

 

Etiquetas: ,

Receta: Salmón y caballa marinados

Hoy toca receta de pescado. Muy sencilla (pero mucho), con un acabado muy interesante incluso para ponerlo como aperitivo estas fiestas. Me encanta la cocina japonesa, así que podéis imaginaros por dónde van a ir los tiros (y las cocciones de los pescados). A decir verdad, estas recetas están inspiradas (realmente son una simplificación, casi al extremo) en dos platos de Begoña Rodrigo (sí, la finalista de Top Chef) y propietaria del Restaurante La Salita de Valencia. Desde aquí mi homenaje, porque me encanta la cocina que hace. Y la receta está cogida de la que para mí es la mejor publicación sobre Gastronomía que hay actualmente en España: la revista Apicius, publicada por Montagud Editores.

Salmón y caballa marinados, soja y aceite de oliva

Salmón y caballa marinados, soja y aceite de oliva

Ingredientes por persona para el salmón:

  • 1 lomo de salmón entero y sin piel de aproximadamente 150gr
  • La ralladura de la piel de una naranja
  • Eneldo al gusto
  • 200gr de sal fina aproximadamente.

Ingredientes por persona para las caballas:

  • 1 lomo de caballa entero y sin espinas de aproximadamente 150gr
  • 150gr de sal fina

Elaboración:

Como decía al principio, es una elaboración tremendamente sencilla, ya que sólo  vamos a marinar por separado los pescados, dándoles al final distintos acabados.

Para el salmón. Debemos tener el lomo limpio de piel y sin espinas. En un bol aparte, mezclamos la sal, la ralladura de una naranja y el eneldo. Lo mezclamos todo hasta que la sal adquiera un suave color anaranjado por los aceites que suelta la ralladura. Cuando tengamos hecha la mezcla, ponemos una capa de la misma en un plato, ponemos el lomo de salmón, y lo tapamos con el resto de la preparación de sal. Debe quedar totalmente cubierto. Debemos dejarlo marinando durante unos 70 minutos.

Para la caballa. Quizá es el pescado más difícil de trabajar, ya que cuando se le sacan a cada caballa sus dos lomos, queda una espina central en cada uno de ellos. Lo ideal es hacer dos cortes longitudinales en cada lomo, a ras de dicha fila de espinas, quedándonos dos lomos finos (un total de cuatro lomos por caballa). En este caso, los dejamos con piel y, simplemente, los cubrimos de sal durante 7 minutos.

Cocinado y emplatado:

Ambos pescados los sacamos de la sal y los lavamos en agua, para retirar la sal que lo cubre.

El salmón lo partimos en cubos de un par centímetros cada uno, lo suficiente para que sean de un solo bocado. A cada trozo podemos dar diferente tratamiento a la hora de la presentación. En mi caso, sin complicarme mucho la vida, lo hice de dos formas. Uno totalmente crudo, tal cual sale del marinado. La cocción que le da la sal resalta todo el aroma de la naranja del marinado. Otro, pasado por la plancha, a fuego muy fuerte, dorando la parte donde estaba la piel y que tiene más grasa hasta que quedara crujiente, no más de un minuto. Luego, una vuelta breve para dorar por el resto de lados, pero de apenas dos segundos por cara. Por último, unas semillas de sésamo por encima.

En cuanto a la caballa, cada lomo se pasa por la plancha a fuego muy fuerte solamente por la parte de la piel, hasta que se tueste. Como mucho un minuto y medio. No interesa que se haga la parte de encima del pescado, por lo que no le damos la vuelta. Tal cual, se sirve en el plato.

Como acompañamiento podemos poner, como fue mi caso, unos cuencos con salsa de soja y aceite de oliva virgen extra, para ir combinando sabores. Aunque la combinación que más me gustó fue la esperada, el salmón con la soja y la caballa con el aceite.

Como habéis visto, sencillo a más no poder. Pero con un acabado espectacular. Si os gusta el pescado poco hecho o crudo, probar a hacerlo así e incluso variar los ingredientes (pescados, hierbas para aromatizar, tipo de sal para marinar, acompañamientos, etc.). Imprescindible que los pescados sean frescos y de calidad. Alguno me preguntará por el tema del anisakis… Pero ese tema es para otro post 😉

 
1 comentario

Publicado por en 15 de diciembre de 2013 en Asiática, Gastronomía, Pescados, Postres, Recetas

 

Etiquetas: , , , ,

Restaurante Casa Paqui en Castalla

El pasado fin de semana aprovechamos que ya hace un frío interesante en esta zona del Mediterráneo (aquí tener 8ºC es frío, es así, lo siento), para acercarnos  a Castalla a comer un gazpacho. Muchos sitios en la zona, algunos con más fama que otros, así que finalmente nos decidimos por Casa Paqui (tanto por las recomendaciones de alguno de los amigos con los que fui, como por las opiniones en el grupo de Facebook “Comer y beber en Alicante”). El cocinero es Matías Juan Rico, formado en los CDT de Alicante y Benidorm entre otros sitios, y especialista en el gazpacho típico de la Foia de Castalla y arroces con conejo.

El restaurante, situado en la calle Les Eres 35 de Castalla, es un local pequeño, acogedor, bien decorado e iluminado, con mesas y sillas de madera, cómodas, aunque el tamaño de la pata de las mesas siempre hace que alguien esté algo más incómodo (detalle sin importancia). Las mesas son amplias, vestidas con manteles y servilletas de tela, con espacio de sobra para que no se amontonen todos los platos que sirven y bien separadas unas de otras.

Aperitivos Casa Paqui

Aperitivos Casa Paqui

Nada más sentarte ya tienes la mesa llena de comida. Por un lado unos encurtidos (pimiento, tomate, zanahoria, coliflor y pepinillos), por otro, unas magníficas olivas partidas de dos tipos, unas verdes más amargas, otras negras más dulces. Junto a esto, las típicas almendras, pero estas con la piel bien tostada y muy sabrosas, además de una bolsa de patatas fritas de la marca El Valle (de Villena), muy buenas, nada aceitosas y en su punto de sal. También unos platitos con embutido crudo (longaniza blanca, roja y morcilla), de buena calidad, aunque para mi gusto le faltaba algo de sabor y fuerza (quizá un puntito picante). También había servida un par de ensaladas, grandes, de lechuga, tomate, huevo duro, rábanos y unos dados de queso. Bastante pobre y poco original. Además, no queda bien tener la ensalada servida con mucha antelación porque, a pesar de no estar aliñada, los ingredientes pierden agua y se queda esa sopa en el fondo muy poco agradable.

Mientras nos comíamos esta parte del aperitivo, nos trajeron el entrante caliente que tenían ese día, unos corazones de alcachofas rebozados. Deliciosos. Con un rebozado crujiente, seco, nada grasiento, que dejaba saborear perfectamente la alcachofa, que estaba muy tierna. Mezclados con un poco de miel, que ya estaba en la mesa para el gazpacho posterior, era un aperitivo tan sencillo como bien hecho.

Gazpacho y postres

Gazpacho y postres

Así, sin parar de comer, nos trajeron las cocas donde sirven el gazpacho. Una enorme coca cada 4 personas, crujiente, esponjosa (supongo que por la levadura que le añaden) y con un aspecto dorado tan bueno que daban ganas de comérsela tal cual. Sobre ella, al momento, empezó el festín. Con una olla y un buen cucharón, llenaban la coca hasta su mitad con el gazpacho. Conejo, algo de cerdo, setas y caracoles, acompañado del punto justo de hierbas (se notaban la pebrella y el romero), daban al caldo un sabor espectacular. Sólo se hace pesado porque cada vez que ven que te has acabado el interior de la coca te lo vuelven a rellenar, lo que te hace entrar en una espiral de chulería “a ver quién puede más”, que lo único que te lleva es a bajar la cabeza y rendirte J

Tras terminar la última cucharada de gazpacho, toca comerse la coca, acompañada de las dos jarritas con alioli y miel que estaban en la mesa desde el principio. Lo del alioli me pareció demasiado para todo lo que llevaba comido, así que me tiré directamente a la miel. Empecé por la parte exterior, cometiendo un error de principiante. Como me indicaron al rato, la mejor parte es la interior, la que ha quedado totalmente empapada del caldo del gazpacho. Y efectivamente, ese sabor potente a campo del caldo, unido al dulzor de la miel, hace un bocado espectacular, que entra sin pensar a pesar de todo lo comido.

Y con todo esto entre pecho y espalda, de postre pedimos “algo con chocolate”, así que nos trajeron dos platos con una degustación de las tartas de la casa. Muy buenas. De apariencia “algo industrial”, pero de sabor muy fino y conseguido. Tartas de chocolate, de queso, de San Marcos, de café y de turrón. A cada cual mejor. Muy recomendable dejarse sitio para el postre. Junto a esto, algunos pidieron un plato de fruta, con la intención de aligerar algo lo comido. Yo, teniendo las tartas al lado, ni la probé.

Todo lo acompañamos de agua, cervezas y el vino de la casa, servido en una jarra de cristal, de muy buena calidad para ser de este tipo, nada peleón (aunque alguno lo acompañara de gaseosa). Tras la comida nos invitaron a unos chupitos de orujo de hierbas y orujo blanco, con el detalle de dejar las botellas en la mesa (algo que se está perdiendo y con lo que es tan fácil quedar bien).

El servicio fue perfecto, siempre atentos a cualquier cosa que pidiéramos, sirviendo con ritmo, sin dejar que faltara gazpacho en la coca y con mucha amabilidad. Muy buena calidad en general, lo que se demuestra por qué tenían el restaurante lleno y no dejó de entrar gente a llevarse para casa ollas con el gazpacho hecho. El menú de gazpacho que os he contado sale a 27€ por persona (en la cuenta lo único que aparece es el número de comensales y el precio final. No es barato, pero teniendo en cuenta que puedes repetir de gazpacho tantas veces como quieras, lo hace un sitio muy recomendable para pegarse un atracón con una calidad alta.

Ambiente: 7

Servicio: 8

Cocina: 8

Postre: 8

Relación calidad-precio: 7

Nota media:  7,6

 
2 comentarios

Publicado por en 11 de diciembre de 2013 en Española, Gastronomía, Restaurantes

 

Etiquetas: , ,

Receta: Carrilleras ibéricas con vino Fondillón

Hoy, después de bastante tiempo sin poner ninguna receta por aquí, os dejo una bastante sencilla y muy resultona. De las que se pueden hacer para cualquier celebración o para el día a día, ya que se puede congelar y tener guardada para cualquier día. Quizá, pensando en las fiestas que vienen, puede ser un buen plato de carne, ya que se puede hacer con antelación para ir sin prisas en esos días que siempre nos falta tiempo. Incluso es recomendable hacerlo el día antes, ya que este tipo de guisos conviene que reposen, ya que ganan bastante en sabor. Así que paso a contaros la receta.

Carrilleras ibéricas con Fondillón

Carrilleras ibéricas con Fondillón

Ingredientes para 4 personas:

  • 8 carrilleras ibéricas (aproximadamente 1 kg)
  • 2 zanahorias
  • 1 puerro
  • 2 cebollas
  • 2 partes de vino (en este caso usé Fondillón)
  • 1 parte de agua
  • Dos cucharadas de postre de azúcar
  • Una ramita de canela
  • 5 semillas de cardamomo
  • Sal y aceite de oliva
  • Harina

Para la guarnición de patatas a lo pobre:

  • Un par de patatas grande
  • Un cuarto de pimiento rojo, otro de pimiento verde y otro de amarillo
  • Una cebolla grande
  • Aceite de oliva, sal y pimienta

Elaboración:

En primer lugar, podemos preparar la verdura cortándola en trozos pequeños, aunque como va a estar cociendo durante algo más de dos horas y luego podemos triturar la salsa, no debemos preocuparnos demasiado en el corte, ya que tenderá a desaparecer. Así, cortamos la zanahoria, el puerro (la parte más blanca) y las dos cebollas.

Cuando tengamos esta parte hecha, limpiamos las carrilleras del exceso de grasa. Tampoco hay que preocuparse dejándolas totalmente limpias, ya que la grasa, con el tiempo de cocción, se diluirá y aportará su sabor al guiso, lo que siempre enriquecerá. Una vez limpias, les ponemos sal y, si queremos, un punto de pimienta, las pasamos por harina y reservamos.

Para toda la elaboración necesitaremos una olla lo suficientemente ancha para que quepan las carrilleras sin amontonarse. No es necesario que sea muy alta, ya que sólo llevará el líquido necesario para cubrir la carne.

Así, en esta olla, ponemos un buen chorro de aceite que prácticamente cubra el fondo. Una vez lo tengamos caliente, doramos bien las carrilleras que tenemos enharinadas, hasta que cojan un color dorado. Una vez veamos que están doradas, las retiramos. En ese mismo aceite, añadimos la cebolla, el puerro y las zanahorias, que tendremos ya cortadas, les añadimos un pellizco de sal y las pochamos a fuego medio hasta que estén hechas.

Cuando tengamos toda la verdura bien tierna, añadimos las carrilleras y cubrimos con el líquido. En este caso, he usado un Fondillón, vino típico de la zona de Alicante, con un fuerte aroma y sabor bastante dulce. Como indicaba antes, necesitaremos cubrir casi al completo las carrilleras (que no estén buceando, que se vea su superficie), para lo que usaremos dos partes de vino por una de agua. Aproximadamente nos hará falta medio litro de vino y un cuarto de agua. Podemos usar cualquier vino tinto, siempre de buena calidad, ya que al guisarlo y con lo que reducirá, acentuará sus virtudes y sus defectos. Cuando cubramos con el líquido, añadimos las especias. En este caso, puse una rama de canela y unas semillas de cardamomo. Se puede jugar mucho con los aromas, variando las cantidades de especias e incluso añadiendo o sustituyendo por otras. Aquí entra el gusto de cada uno. Junto a esto, añadimos también un par de cucharadas de postre de azúcar, para contrarrestar algo la acidez del vino.

Llevamos a ebullición y tapamos, dejando que hierva muy poco a poco. No interesa que hierva fuerte para que no se deshaga la carne. En este caso lo hice con una olla normal, por lo que lo tuve aproximadamente dos horas y media hirviendo, dándoles la vuelta a las carrilleras dos o tres veces durante ese tiempo. Prefiero hacerlas poco a poco, con tiempo, controlando el líquido y cómo se va haciendo la carne, que en una olla rápida. Pero si tienes controladas las cantidades y tiempos de la olla rápida se puede hacer igualmente.

Y pasado este tiempo tendremos el guiso hecho. Como decía al principio, conviene reposarlo, ya que se mezclarán más los sabores y mejora, incluso sería recomendable hacerlo de un día para otro. Como guarnición, en este caso, hice unas patatas a lo pobre con cebolla y pimientos (verde, rojo y amarillo) que me habían sobrado de otro día. Estas patatas son sencillas: se pocha la cebolla hasta que esté transparente, se añaden los pimientos troceados y cuanto estén hechos se añaden las patatas en rodajas de 3-4 milímetros de grosor. Se le añade sal y pimienta al gusto y se tapan, removiendo tres o cuatro veces durante los 15 minutos que las tendremos cociendo. Para la presentación, yo puse las patatas como base, dejando  encima las carrilleras y napándolas con la salsa.

En cuanto a esta salsa, tenemos varias opciones: dejarla tal cual queda, con los trozos de verdura; como hice yo, sacar la carne y triturarla con la batidora dejándola todo lo fina que queramos; y como última opción, pasarla por el pasapurés para que quede más fina todavía que en el caso anterior.

En definitiva, receta sencilla, que admite variaciones en cuanto al vino o a las especias usadas, pudiendo hacer varias versiones de las mismas carrilleras dependiendo de esos complementos utilizados.

 
1 comentario

Publicado por en 9 de diciembre de 2013 en Carne, Española, Gastronomía, Recetas

 

Etiquetas: , , ,

Restaurante: Pernil en Elche

El pasado fin de semana se celebró en Elche, organizado por Visit Elche, el 2º Festival Gastronómico “Elche con todos los sentidos”, donde se hicieron numerosas actividades, relacionando la gastronomía con la música (ya que este año el sentido a “disfrutar” era el oído). Así, se llevaron a cabo catas de vino de la DO Alicante maridadas con música, trabajando de la mano sumilleres y compositores. También una cata de chocolates dirigida por Paco Torreblanca y acompañado por Susi Díaz, bajo el título “Los sonidos del chocolate”. Además, hubo visitas nocturnas guiadas por el centro histórico de Elche y promociones especiales en los hoteles ilicitanos. Pero lo que quería comentar hoy eran los menús especiales que presentaron algunos restaurantes, amenizados con música en directo.

En mi caso me acerqué a cenar al Restaurante Pernil, en la calle Juan Ramón Jiménez 4 de Elche, en pleno centro, junto al río y a 2 minutos de la plaza del Ayuntamiento. Un emplazamiento inmejorable para iniciar o terminar una ruta por el casco histórico de Elche. El local tiene una pequeña terraza en el exterior, en mitad de la calle, sin mucho sentido ya que no es un emplazamiento atractivo para comer o tomar algo mientras te pasan los coches a un metro de distancia (y mucho menos ahora en invierno). El interior está dominado por la barra, frente a la que se sitúan varias mesas para una cena o comida más informal. Si te sientas en la barra puedes ver el producto del día, donde destacan pescados y mariscos frescos de una calidad inmejorable. En la parte de dentro tienen un comedor más formal, para comer de carta (distinta a la que tienen en la zona de fuera), dominado por una gran cristalera que da al cauce del río y desde el que se puede ver el puente de La Virgen, símbolo en Elche, iluminado por la noche y que deja una situación perfecta a las mesas situadas junto a estos ventanales. En una de estas mesas es en la que disfruté de la cena que os cuento.

Habíamos reservado, como indicaba antes, un menú cerrado que ofrecían por el Festival “Elche con todos los sentidos”. El menú consistía en cuatro platos de aperitivo al centro, un plato principal a elegir entre cinco opciones y un postre, también a elegir entre tres opciones. Perfecta la selección de aperitivos y postres, pero el plato principal carecía totalmente de sentido. ¿Cómo es posible que para un menú en una cena ofrezcan tres arroces (con costra, con bacalao y cebolla y otro al horno)? Vale que en determinadas ocasiones comernos un rissotto o un plato de pasta es muy similar, pero esos tipos de arroces en una cena se antojaban algo pesados. Un fallo bastante importante no ofrecer alternativas.

AperitivosAsí, los entrantes comenzaban con unas pipes i carasses sobre tostas (os dejo el enlace que escribí en su momento sobre esta receta). En este restaurante clavan este plato tan típico de la zona. Ingredientes potentes con un sabor profundo. Plato de mojar pan sin parar. Quizá la presentación (en este y en la mayoría de los platos), bastante dejada. Sería muy recomendable replantearse el emplatado.

En segundo lugar llegaron las chalefas con bacalao (tomate seco, huevo y ñora seca). Otro plato muy típico de Elche. Y de nuevo un plato para hartarte de mojar pan. Una base de migas de bacalao desalado, sobre la que se ponen un par de huevos fritos, poco hechos, con la yema totalmente líquida, y se acompaña de unos tomates secos en aceite y ñoras picadas. Una mezcla perfecta cuando se junta el salado del bacalao con el toque dulzón del tomate seco y todo unido por el huevo casi cremoso. Plato espectacular.

El tercer plato consistió en una Ensalada camp d’Elx (alcachofa, capellán y olivas partidas). Más salazones, quizá un poco en exceso al ser el tercer plato salado (todavía quedaba otro). Una ensalada con una buena base de tomate de calidad troceado, cubierto de migas de capellán y rodeado por unas láminas de alcachofa cruda y olivas partidas. De vez en cuando te venía un sabor a limón muy intenso, supongo que habían tenido las alcachofas en agua y limón para que no oxidaran, lo que no quedaba nada bien en la ensalada. Plato sencillo y correcto.

Y para terminar con los entrantes, unas patatas a lo pobre con pimientos y pernil (jamón). Una cama de patatas fritas, nada aceitosas, finas y crujientes, acompañadas de un buen jamón y unas tiras de pimiento verde. Otro plato sencillo, pero perfectamente hecho. La calidad del jamón, muy buena, hace que el plato resulte muy interesante.

Platos principalesCon todos estos aperitivos, y mucho pan, llegamos al plato principal. Como comentaba anteriormente, descartamos los arroces, ya que no creo que sea un plato para cenar. Sí para disfrutar en una comida en este local, con una gran fama arrocera. Así que nos decantamos por los otros dos platos del menú. Por un lado, un conejo frito con ajetes y tomates, simplemente correcto, aunque lo mejor era la salsa de tomate, sencillamente espectacular. En cuanto al conejo, difícil de comer con cuchillo y tenedor, y parece que no estaba en el sitio apropiado para chuparme los dedos J. De buen sabor, aunque algo duro. Como guarnición, unas patatas con pimiento rojo. Simplona y sosa. Por otro lado, un bacalao con tomate. Una salsa de tomate peor que la del conejo, pero un bacalao mucho mejor, perfectamente cocinado, jugoso, con muy buen sabor. De guarnición unas patatas con unas verduritas. De nuevo, acompañamiento simplón y soso. En ambos casos, la presentación bastante pobre, sin ser coherente con el nivel del restaurante.

Pernil PostresPor último los postres. Una granada con moscatel y helado de mantecado. Una combinación sencilla pero que armoniza perfectamente. La acidez de la granada, macerada en un vino dulce como el moscatel, acompaña perfectamente el dulzor del helado de mantecado. Un postre fresco perfecto para terminar. En mi caso, un crocanti de dátil sobre fondo de naranja amarga. Dos buenas porciones de helado de dátil rodeado de almendra caramelizada dándole el toque crujiente. Todo acompañado de una mermelada de naranja amarga, unos barquillos y unas láminas de dátil (y pintado el plato de caramelo… stop biberones, por favor). Un helado espectacular, aunque le hubiera puesto más dátil, para que el sabor fuera más intenso, bajando el tamaño de la ración para que no resulte pesado.

Todo lo acompañamos de agua, cerveza y un par de copas de vino tinto de la casa. Menú cerrado que quedó, como era de esperar, en los 28’50€ por persona anunciados. Un precio más que correcto para lo que cenamos y para el sitio en el que estábamos. Quizá, como única pega, deberían cuidar algo más las presentaciones y replantearse, para próximos menús de este estilo, los platos principales.

Pero en definitiva, una cena acompañada de música de piano en directo (a cargo de Héctor Gregorio, que versionaba canciones actuales dándole un toque clásico muy agradable), en un sitio elegante, con un nivel más que correcto en la mayoría de los platos y estando perfectamente acompañado, acabó siendo una magnífica noche.

Ambiente: 8

Servicio: 7

Cocina: 7

Postres: 8

Relación calidad-precio: 8

Nota media: 7,6

 
Deja un comentario

Publicado por en 4 de diciembre de 2013 en Elche, Española, Eventos, Gastronomía, Restaurantes

 

Etiquetas: , , , ,

 
La Gastroteca de Félix

Opiniones de restaurantes en la provincia de Alicante, recetas y productos

Te Conozco Bacalao

Un lugar para la diversión

La rosa del azafrán

Gastronomía y recetas

Fondillón, el vino épico

el documental de un patrimonio en riesgo

La Ciencia y sus Demonios

La primera gran virtud del hombre fue la duda y el primer gran defecto la fe (Carl Sagan)

La Clandestina

Compartimos contigo lo que mejor sabemos hacer

Alicia y los tres enanitos

Cocina para tod@s. Crea, Comparte y Disfruta : )

La Bodega Alicantina

Revista digital sobre los vinos de Alicante

isabelandia

blog personal

Mascarpone brulé

a dessert plaisir

Con Aire de Menta

Decoración de mesas, por Men Tabriz

MakinGastronomy

Delirios de un Gastromaníak

Con delantal y a lo loco

Disfrutar comiendo, disfrutar cocinando

el chico del mandil

Cocina de autor

Unblogparacomerselo.com

Mis curiosidades gastronómicas

A %d blogueros les gusta esto: